Es completamente normal que durante los primeros días de uso sientas cierta dificultad para quitar las lentes esclerales o que tengas que repetir la colocación porque ha quedado una burbuja de aire atrapada en el interior. Debido a su mayor diámetro y a que funcionan con una cámara líquida sellada sobre la parte blanca del ojo, su manejo es totalmente distinto al de una lentilla blanda convencional.
En la unidad de contactología avanzada de Multiópticas Borja en Gandía, ningún paciente se lleva sus lentes a casa sin haber dominado antes la inserción y extracción en gabinete. Aquí tienes el protocolo clínico paso a paso para que el manejo diario sea rápido, cómodo y seguro.
Cómo retirar las lentes esclerales sin molestias ni tirones
El error más frecuente al intentar extraer una lente escleral es tirar de ella desde el centro como si fuera un desatascador. Como la zona periférica (háptica) crea un suave vacío hidráulico sobre la conjuntiva, tirar del centro multiplica la succión y provoca molestias o enrojecimiento ocular al quitarla.
Para retirar las lentes esclerales sin dolor, la clave es romper antes ese vacío siguiendo estos tres pasos:
- Humecta antes de extraer: Si llevas muchas horas con las lentes puestas, instila una o dos gotas de solución salina sin conservantes o lágrima artificial y parpadea un par de veces para lubricar la superficie.
- Coloca la ventosa de extracción en el tercio inferior (nunca en el centro): Humedece la punta de la ventosa para lentes esclerales (la pequeña y maciza, tipo DMV Ultra) y apóyala cerca del borde inferior de la lente, aproximadamente en la posición de las 6 horas del reloj.
- Haz un movimiento suave de bisagra o palanca: En lugar de estirar recto, separa ligeramente el borde inferior hacia delante y hacia arriba haciendo un gesto de bisagra. En cuanto entra una mínima burbuja de aire bajo el borde, el vacío desaparece y la lente sale con total suavidad.
Cómo evitar las burbujas al poner las lentes esclerales
Notar una burbuja de aire al colocar las lentes esclerales no solo emborrona la visión al instante y genera reflejos molestos, sino que deja esa zona de la córnea sin hidratación, lo que al cabo de unas horas causa desecación epitelial y molestias. Si ves una burbuja atrapada, debes retirar siempre la lente, volver a llenarla y recolocarla.
Para conseguir una inserción limpia a la primera:
- Llena la lente hasta formar una cúpula convexa: Coloca la lente sobre la ventosa de inserción (la ventosa hueca de mayor tamaño) o sobre un soporte con luz, y rellénala con solución salina sin conservantes hasta que el líquido sobresalga ligeramente por encima del borde. Si falta líquido, el aire ocupará ese espacio al tocar el ojo.
- Rostro completamente paralelo al suelo: Pon un espejo plano sobre la mesa, baja la barbilla hacia el pecho y coloca la cara totalmente paralela al suelo. Si inclinas la cabeza hacia delante antes de tiempo, la solución salina se derramará por el borde.
- Sujeta las pestañas contra el hueso orbital y no cierres el ojo de golpe: Abre bien ambos ojos, sujeta firmemente los párpados desde la raíz de las pestañas y acerca la lente recta hasta notar el frescor del líquido. Retira primero la ventosa y, solo después, suelta suavemente los párpados.

Preguntas frecuentes sobre el manejo de lentes esclerales (FAQ)
¿Por qué se me queda el ojo rojo después de quitarme la lente escleral?
Un enrojecimiento leve que desaparece a los pocos minutos suele deberse a haber tirado de la lente desde el centro sin romper antes el vacío en el borde inferior, o a que la lente se ha asentado con demasiada presión sobre la conjuntiva tras muchas horas de uso. Si deja un anillo marcado que tarda horas en irse, revisamos el apoyo háptico en consulta.
¿Cómo sé si me ha quedado una burbuja dentro de la lente escleral?
Además de notar una pérdida inmediata de nitidez o un destello si la burbuja pasa por delante de la pupila, puedes comprobarlo frente al espejo iluminando tu ojo lateralmente con la linterna del móvil: verás fácilmente un pequeño círculo brillante que flota o permanece quieto bajo la lente.

